POLICIALES | Nacionales | 07/09/2015
Las pruebas que habían sido realizadas poco después de su muerte no habían encontrado restos en su mano. Ahora surgieron nuevos resultados tras un barrido electrónico.
Un nuevo barrido electrónico realizado sobre el arma que intervino en la muerte del ex fiscal Alberto Nisman, arrojó como resultado que sí deja rastros de pólvora en quien la dispara. Se trata de una prueba llevada a cabo en el Centro de Investigaciones Fiscales (CIF) de Salta y que se conoció hoy.

Para la prueba se utilizó un maniquí al que se le envolvió la mano con piel de cerdo, por su similitud con el tejido humano. En el cuerpo sin vida del ex titular de la UFI AMIA, no se habían encontrado rastros de pólvora.

Según la prueba, la pistola Bersa calibre 22 que el técnico informático Diego Lagomarsino le había facilitado a Nisman dejó rastros de bario, plomo y antimonio en el maniquí.

La nueva pericia vuelve a abrir el interrogante sobre si el fallecido fiscal disparó o no el arma de la que salió la bala que le dio muerte en enero pasado.

Es el tercer barrido electrónico que se realiza sobre la pistola Bersa calibre 22 y el primero que arroja este resultado, ya que los primeros dos habían dado negativo.

La investigación que lleva adelante la fiscal Viviana Fein busca determinar si Nisman se suicidó o si fue asesinado en su departamento del barrio porteño de Puerto Madero.

Esta pericia se suma a la pesquisa que aún no tiene una conclusión sobre el caso, pero en la que la querella insiste en que la muerte del ex fiscal se trató de un asesinato.

LNP.