DEPORTES | Provinciales | 20/03/2016
El equipo posadeño se impuso en Colonia Mado y avanza a paso firme en el Federal C. El encuentro tuvo que ser suspendido por incidentes dentro del campo de juego.
Los hechos de violencia volvieron a robar protagonismo en la tarde del sábado al fútbol de ascenso y dejaron una vez más en un segundo plano a lo estrictamente deportivo, en el duelo en el que Mitre goleó a Deportivo Victoria en Colonia Delicia y logró así el pasaporte a la siguiente instancia del torneo Federal C.


El “Auriazul” goleaba 4 a 1, en un concurrido Estadio Municipal Andrés Guacurarí, hasta que los ánimos se caldearon a los 26’ del segundo tiempo y lo que empezó en un simple tumulto, tras una falta fuerte a Luis Bordón, terminó en una verdadera batalla campal dentro del mismo rectángulo de juego.

Los protagonistas fueron jugadores e integrantes del cuerpo técnico de ambos equipos, además de ciertos de particulares identificados con el elenco capitalino, que inentendiblemente se introdujeron al campo de juego, algunos a separar y otros a hacer justicia por mano propia.

Mitre golpeó de entrada con el gol a los 10 segundos de Ulises Silveyra, tras un grosero error del arquero Agustín Amarilla en la salida, y con un doblete fantástico de Manuel Sánchez Ocaña (23’ y 39’ del PT).

El descuento de Darío Piñeyro (30’ PT) le había dado una cierta de esperanza al “Verde”, que había insinuado un poco más, pero se vino abajo con el segundo gol de “Manolo”, otra vez aprovechando el desacierto de la defensa local y del arquero para robar una pelota e inflar la red.

Bóveda (18’ ST) puso cifras definitivas con un gran cabezazo, tras el rebote que dio Amarilla, y fue lo último que se vio de fútbol antes de iniciarse el escándalo.

Mitre ya tenía el boleto a octavos en el bolsillo cuando, en una acción sobre el costado izquierdo, se produjo una dura infracción contra “Cachito” Bordón. Eso derivó en algunos empujones y parecía que todo volvía a la normalidad, pero el árbitro decidió, después de meditarlo, expulsar a Amelio Garrido, del local, y Adriel Kinyerski, de la visita.

Allí fue cuando ardió troya, porque el volante local reaccionó ante Richard Rodríguez y Lucas Florentín, sumándose la mayoría al bochornoso “todos contra todos”.

Pasó más de media hora hasta que la seguridad pudo controlar la situación y sobre todo retirar del campo a parte de la parcialidad de Mitre que había invadido el campo. Pero en todo ese tiempo el árbitro Alberto Da Cunha buscó posturas de ambos equipos y, tras consultar con la policía, y decidió definitivamente dar por suspendido el cotejo por faltas de garantías.

Ahora el auriazul espera por El Brete o Atlético Oberá, que definen su pase este domingo a partir de las 17:00 en Posadas.

Fuente: Primera Edición.