AGRO | Provinciales | 09/05/2016
FACHINAL-PROFUNDIDAD. Si bien es una actividad menos explotada que otras, la ovina es una realidad productiva en Misiones. En las localidades de Fachinal y Profundidad, que se encuentran a tan solo 30 kilómetros de la capital provincial, un grupo de productores comenzó a dedicarse a la cría de ovejas para comercializar su carne, no así la lana, que era quemada luego del esquilado.
Al tomar conocimiento de la existencia de esto en la zona y de que la lana no tenía ningún destino, más que ser incinerada, Miryam Millán, coordinadora del proyecto “Lanas De Misiones” se acercó hasta las localidades. Dialogó con sus pobladores y les propuso utilizar la lana que existía, sin modificar la cría ovina, sino con la intención de hacer una recuperación de esos vellones que la gente acostumbraba a quemar, para hacer productos como alfombras, jergas, tejidos y pantuflas.
“En 2011 logramos obtener fondos del Consejo Federal de Inversiones (CFI), nos pusimos en contacto con la Fundación Artesanías Misioneras y comenzamos a trabajar en Fachinal, con cinco ruecas que conseguimos a través del CEDIT. También, a través de INTI Textil, empezamos a capacitar, en intensas jornadas de formación, a productoras de la localidad en sus propias chacras”, relató Millán, quien también es artesana y se dedica a la actividad del hilado. Chacra por chacra los capacitadores enseñaban el hilado y las técnicas para lograr tintes naturales. Se logró reunir a unas 30 productoras, pero al no tener una venta continua y mercados fijos a los que abastecer, solamente doce de ellas siguen desarrollando la actividad de forma permanente. En Fachinal, se producen hilados con tintes naturales y en Profundidad se elaboran fieltros, productos elaborados y tintes minerales.
Técnicas ancestrales
Millán comentó que la propuesta fue muy bien recibida por las productoras de la zona ya que muchas de ellas crecieron con esos vellones, pero culturalmente quemaban la materia prima por desconocer su aprovechamiento. “Muchas tienen en su memoria estas técnicas ancestrales, ya que de pequeñas desempeñaban la actividad, pero no la desarrollaron comercialmente con el pasar de los años, salvo caso para hacer alguna jerga de uso personal”, recordó.
Al comienzo, las productoras hilaban a mano, con tejidos muy gruesos que servían para productos duros y rígidos como alfombras. Luego, con la inclusión de la rueca y la incorporación de la técnica del hilado fino, con el que se pueden usar agujas para tejer, pudieron variar su producción y utilizar este producto en la fabricación de indumentarias.
Los productos se pueden encontrar en las ferias como la Feria del Mercosur que se realiza en el mes de octubre, en la Fiesta del Cordero que se hace en Fachinal, en las organizadas por Hecho en Misiones, como también en el aeropuerto de Posadas. “Siempre tratamos de asistir a las ferias provinciales. Luego de un estudio realizado por el INTI Textil, logramos saber que los micrones de nuestras fibras sirven para indumentaria externa, como chalecos y abrigos. Tenemos una lana mejor de la que se producen en otras provincias del NOA. Con esto, la gente se vio interesada y dejó de quemar la materia prima”, destacó la coordinadora de la iniciativa.
Próximo paso
Ahora, la idea es continuar trabajando y lograr que las mujeres se agrupen bajo una personería jurídica con fines de lucro para poder comercializar sus productos bajo esa figura. Buscar otros mercados también es el desafío ya que Misiones, al tener un clima muy cálido, limita la comercialización de productos de lana. También pretenden poner en funcionamiento el taller que montaron en Profundidad, para comenzar a trabajar de manera industrial al cien por ciento.
Los objetivos se lograron en un trabajo mancomunado con varias entidades que realizaron su aporte. La municipalidad de Profundidad cedió el terreno donde se construyó el taller, el Ministerio de Desarrollo Social de la provincia facilitó insumos para montar el lugar de trabajo, la Vicegobernación aportó materiales para la construcción del edificio y la Universidad
Nacional de Misiones, a través de la carrera de Diseño Industrial, las maquinarias (lavadora, cargadora, fieltradora y desmotadora) y las investigaciones para mejorar el proceso. Además, el INTI Textil ofreció capacitaciones, el CFI destinó fondos y este año comenzaron a mantener reuniones con el INTA y el Instituto de Fomento Agropecuario e Industrial (IFAI) para continuar con la capacitación y la tarea que vienen realizando.