POLICIALES | Provinciales | 27/07/2016
Lili Krieger (74), la mujer que fue brutalmente golpeada durante un asalto el fin de semana en Alem, hecho en el que los ladrones asesinaron a su marido, Victorino Kuhl (70), declaró este mediodía ante la jueza de Instrucción Cinco, Selva Raquel Zuetta, y su secretario.
Fuentes judiciales se mostraron herméticas en cuanto a sus dichos, porque son clave para dar con los autores del letal atraco, aún prófugos. De todos modos trascendió que habría asegurado que el robo sucedió el domingo y que habrían participado al menos tres criminales.
Después de la testimonial, que tuvo lugar en el hospital Samic, donde la anciana permanece internada, la magistrada se disponía a ordenar una serie de medidas de prueba, que serán ejecutadas por los investigadores de la Unidad Regional VI de la Policía.
Los peritos de la UR VI llevaron adelante un exhaustivo trabajo en la escena del hecho, la casa de los Kuhl en la zona industrial de Alem. Allí el matrimonio tiene un orquidiario, muy conocido en la localidad.
Los ladrones dejaron revueltos distintos sectores de la casa. Un detalle conmovió a los detectives: el perro de la familia estaba temblando en una de las habitaciones.



A Krieger la dejaron encerrada en el baño, maniatada. Antes, la golpearon con dureza. Sus familiares afirmaron que hasta esta mañana no le habían contado que Victorino estaba muerto. Pero la jueza Zuetta, tras consultas con médicos, consideró que estaba en condiciones de aportar al menos lo que recordase del atraco.
La autopsia que le practicaron en Posadas a Kuhl determinó que el hombre, que trabajó durante años en la reparación de maquinarias agrícolas, murió por los politraumatismos que le ocasionaron los asaltantes.
Los familiares del matrimonio aseguraron que en la residencia no había mucha plata y que si los ladrones buscaban la plata de la venta de un lote que habían hecho, estaban errados, porque ese dinero ya había sido invertido en una construcción.
Además de los pesos que tenían en la casa, a los damnificados los despojaron dos armas: una escopeta y un rifle.
La Policía de Alem montó un amplio despliegue para buscar a los criminales. También se sumó a la pesquisa la Secretaría de Apoyo para las Investigaciones Complejas del Poder Judicial (Saic).