POLITICA | Internacionales | 18/08/2015
Miles de personas salieron el domingo a las calles de ciudades y pueblos de Brasil para participar en un día de protestas antigubernamentales a nivel nacional, considerado un termómetro del descontento popular con la presidenta Dilma Rousseff.
Las protestas, convocadas principalmente en las redes sociales por una serie de organizaciones, fustigan a Rousseff, cuyo segundo período en el gobierno se vio conmovido por un creciente escándalo de corrupción que involucró a políticos de su Partido de los Trabajadores, así como por una economía vacilante, la depreciación de la moneda y el aumento de la inflación.

Los manifestantes reclamaron por los escándalos de corrupción en la empresa estatal Petrobras, de la que se desviaron, según cifras de la misma compañía, unos 2.000 millones de dólares en la última década. Otros de los motivos fue la situación de la economía, que este año se achicará un 1,5%, según las proyecciones del Gobierno.

Fue la tercera manifestación antigubernamental a gran escala este año, después de otras en marzo y abril. A diferencia de las dos anteriores, las fuerzas de la oposición política, lideradas por el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), apoyaron las protestas y exhortaron a sus seguidores a salir a las calles.

Fuente: L R.