POLITICA | Nacionales | 29/11/2016
Intentan llegar a un proyecto único que permita descomprir el conflicto por Ganancias, el proyecto de reforma del Impuesto a las Ganancias oficial no conformó ni al propio Gobierno. Mario Quintana, coordinador del gabinete económico de Mauricio Macri y Elisa Carrió, diputada de la Coalición Cívica, hicieron fuertes crítitas a la iniciativa puertas adentro.
A esto se suma la amplia diferencia manifiesta al contrastar el texto oficial frente al proyecto prsentado por el líder del Frente Renovador, Sergio Massa.
Es por eso que en Balcarce 50 ya han decidido entregar varias "prendas de cambio" que sirvan para llegar a un proyecto consensuado que permita descomprir el conflicto por Ganancias.

De acuerdo a la información a la que pudo acceder iProfesional, el Ejecutivo estaría dispuesto a:
- Dejar de lado la idea de "recortar" las deducciones personales referidas al cónyuge, hijos de entre 18 y 24 años, y padres, entre otros familiares.
- Elevar el mínimo no imponible a $23.600 mensuales aproximadamente para trabajadores solteros y $27.400 mensuales aproximadamente para trabajadores casados con dos hijos. Originalmente, el proyecto del Ejecutivo elevaba el piso del impuesto en 15%. De prosperar la negociación, el incremento sería cercano al 25 por ciento.
- Eximir a los jubilados que cobren hasta $60.000 mensuales.
- Gravar los plazos fijos mayores a $1.000.000 (algunos intentan que el límite sea $1.500.000) para personas físicas. Cabe mencionar, que las personas jurídicas ya están alcanzadas por estas Ganancias.
- Alcanzar con el impuesto a las utilidades fruto de las operaciones conLebacs.
También se analiza, pero con menor grado de probabilidad:
- Gravar al juego.
- Alcanzar con Ganancias a las utilidades de la compraventa de accionespara personas físicas. Las personas jurídicas ya pagan el impuesto por este tipo de operación.
El proyecto oficial
Los cambios centrales que impulsa el proyecto presentado por el Ejecutivo:
-Se prevé para 2017, un aumento en el mínimo no imponible, del 15%, que para los trabajadores en relación de dependencia, a ese mínimo no imponible, se suma la deducción especial, que con idéntico incremento es 3,8 veces el importe del mínimo no imponible.
El autónomo, en cambio, sólo puede adicionar en concepto de deducción especial, igual importe que el mínimo no imponible, con lo que se mantiene la situación inequitativa entre ambos casos.
- Así las cosas, un trabajador soltero, que hoy afronta el impuesto a partir de un sueldo neto mensual de $18.880, ahora pagará sólo por encima de 21.712 pesos
- Se elimina la posibilidad de deducir el importe previsto para los cónyuges (que hasta ahora, podía considerarse si el cónyuge no trabajaba), y en el caso de los hijos, con un aumento en el importe de la deducción del 15%, se baja la edad hasta la cual se admite esa deducción. Hasta ahora, los hijos podían deducirse, en la medida que no tuvieran ingresos propios, hasta cumplidos los 24 años, ahora sólo hasta los 18.
De esta manera, un trabajador casado, con dos hijos (familia tipo), que hasta ahora afrontaba el impuesto a partir de un sueldo neto de $25.000 mensuales, ahora, y sólo en la medida que ambos hijos estén por debajo de los 18 años, abonará por un sueldo neto mayor a 25.231 pesos.
En otras palabras, para el caso, prácticamente no tuvo incremento de las deducciones globales, en virtud de la eliminación de la deducción por el cónyuge.
Incluso, podría darse el caso que si ese trabajador tuviera ambos hijos, entre 18 y 24 años, ahora pasaría a pagar el impuesto igual que un trabajador soltero, a partir de un sueldo neto de $21.712, lo que se traduciría en definitiva en una rebaja de sus deducciones globales del 13%, o como suele conocerse, rebaja de los mínimos no imponibles considerando bajo este concepto incluidas a las cargas de familia.
- En cuanto a la escala del impuesto, finalmente se modifica la misma, que no sufría variaciones desde 1999. Dicha modificación, implica un aumento de los distintos tramos, que se realizará en forma escalonada en los años 2017, 2018 y 2019, creándose tramos intermedios con alícuotas que se incrementan de a 5%, implicando un mayor aumento en los topes de los tramos más bajos, que de los tramos más altos, profundizando la progresividad del gravamen.