POLICIALES | Locales | 18/10/2017
Pablo Julio Paz, uno de los tres juzgados por la Masacre de Panambí, habló ante los periodistas que cubren el juicio en oberá “Yo soy padre de familia, cuando me detuvo la Policía tenía 51 años y siempre había estado cerca de los míos. Cuando escucho lo que pasó, me pasa lo mismo que a los demás: es algo que todos aborrecemos”, aseguró en el salón de usos múltiples de la Unidad Regional Dos, donde se lleva adelante el debate oral. Paz añadió: “Presté servicios en una institución auxiliar de la Justicia por 24 años. No tengo antecedentes policiales. Esto es una cosa de locos”.
“Nunca compré madera, ni para arreglar mi casa”, dijo en relación a la versión que lo coloca como un habitual comprador de machimbre del aserradero de los Knack.
“Creo que fui metido en esto porque la Policía quería demostrar ante la gente que hizo las cosas bien. El 25 de Mayo de 2014 estuve en mi casa. No sé si se va a hacer justicia. Siempre hubo presión política. Hubo una necesidad política de decirle a la gente que había responsables”, aseguró.
“De la noche a la mañana no me pude transformar en un asesino, soy un perejil”, remarcó.
Finalmente admitió que sólo conocía a uno de los otros dos imputados que tiene la causa, que es Marcial Alegre. A Juan Ramón Godoy no lo tenía registrado, afirmó, pese a que todos vivían en el mismo pueblo, San Javier.