POLITICA | Provinciales | 10/12/2017
En sesión especial realizada el domingo asumieron los diputados provinciales electos en las últimas elecciones y se renovaron las autoridades legislativas para el próximo período, recayendo nuevamente en Carlos Rovira la presidencia del cuerpo. Con la abstención de los diputados radicales del bloque Cambiemos y el apoyo del bloque del Partido Agrario y Social (Pays), más dos diputados del Pro y uno de Trabajo y Progreso, el bloque del Frente Renovador de la Concordia Social mantuvo por 32 votos positivos y 8 abstenciones, la presidencia de la Cámara de Representantes, mientras que la vicepresidencia primera recayó nuevamente en manos de Orlando Franco y la vicepresidencia segunda fue para el diputado opositor Jorge Rattier Berrondo.
Este resultado en la votación dejó al desnudo las diferencias internas en el bloque Cambiemos, quienes también fijaron posturas diferentes en el discurso cuando debieron emitir el voto en forma nominal y argumentar su postura, mientras los radicales argumentaron por el diálogo y el consenso para la abstención, los diputados del Pro, López Vedoya y Rattier se pronunciaron por respetar el resultado de las urnas, “quien gobierna debe tener la conducción de la Cámara” sostuvo López Veddoya, mientras que Rattier abogó por el respeto de las minorías y también por las mayorías para votar por Carlos Rovira.
El diputado Marcelo Rodríguez será el presidente del bloque de la Renovación, en reemplazo de Roberto Chas Robineau quien finalizó su mandato, mientras que el bloque Cambiemos estará presidido este año por el radical Walter Molina, quedando Martín Sereno como presidente del bloque del Partido Agrario y Social (Pays) que sumó cuatro legisladores y Víctor Kreimer en el bloque unitario Trabajo y Progreso.
Quien más confrontó con los diputados del radicalismo cuando defendieron las acciones que lleva adelante el Gobierno Nacional, fue el presidente del bloque del Pays, Martín Sereno, haciendo hincapié en algunas contradicciones de hablar de diálogo y consenso y prohibir, por ejemplo, el ingreso de militantes internacionales al congreso de la Organización Mundial de Comercio (OMC).