A comienzos de diciembre el juez federal Ariel Lijo dio por concluida la instrucción de la denominada causa Ciccone, que tiene como procesado principal al exvicepresidente Amado Boudou, y le dio vista a la fiscalía para que se expida sobre esa resolución. En consecuencia, hoy el fiscal federal Jorge Di Lello dictaminó que se soliciten unas últimas medidas de pruebas lo que lleva la causa a estar más cerca del jucio oral.

El viceprocesado se convertiría así en el primer exfuncionario kirchnerista en ser mandado a juicio oral por una causa de corrupción, según consignó «Clarín».

Desde junio pasado Boudou afrontaba el procesamiento confirmado por la Cámara Federal de Casación Penal por los delitos de «negociaciones incompatibles con la función pública y cohecho», junto a su amigo José María Nuñez Carmona y el empresario Alejandro Vandenbroele.

Boudou siempre aseguró que no conoce a Vandenbroele, titular de «The Old Fund», la empresa radicada en Uruguay que se convirtió en controlante de la ex Ciccone Calcográfica, y señalado como supuesto «testaferro» del vicepresidente.

Según la investigación Boudou, a través de Núñez Carmona, negoció con la familia Ciccone el levantamiento de la quiebra de la empresa para luego garantizarle negocios desde el Estado que se concretaron, entre ellos la contratación con la Casa de Moneda.

Ciccone le cedió 70 por ciento de las acciones a «The Old Fund» y luego la AFIP le acordó un plan de facilidades de pago que hasta ese momento le negaba a Ciccone, por lo que fue necesaria la participación de los entonces funcionarios Forceri y Resnick Brenner.

Ayer, Lijo le prohibió al ex vicepresidente de la Nación viajar a México hasta fines de enero porque entendió que su ausencia en el país «podría obstaculizar y demorar» la causa Ciccone en la que está procesado.

Temprano había trascendido que el envío a juicio oral estaba confirmado, pero luego periodistas especializados en noticias judiciales salieron rápidamente a desmentirlo vía «Twitter».

Fuente: Urgente 24.