Son 14 empresas forestales que tenían necesidad de generar un desarrollador, controlador biológico de la hormiga cortadora, que sea orgánico para poder certificar FSC. El APF como ventanilla de ingreso de proyectos de financiamientos, entre otros la UCAR, el PROSAP contempla esta posibilidad de iniciativa. Fue entonces que este grupo de empresas se reunió con el APF para buscar financiamiento y participar en forma conjunta, también con inversiones, para llevar a cabo y finalización de esta investigación.

Este proyecto del aglomerado fue financiado por la Unidad de Cambio Rural (UCAR), denominado transferencia e Innovación; el INTA aportó su capital de investigación y lugar físico.

Por ello, ahora se busca la continuidad, mediante convenios, que permitan culminar con el proyecto.