Desde la AFA se está diagramando el formato del torneo argentino a disputarse el año que viene. En la reunión de Comité Ejecutivo que no pudo sesionar por falta de quórum (no estuvo Marcelo Tinelli, representante de San Lorenzo), los dirigentes recibieron un bosquejo de lo que sería el próximo torneo, el cual sería uno corto que servirá como enlace para el comienzo de las temporadas desde mitad de año.

Si bien el nuevo formato aún no fue aprobado, es una realidad que en cuestión de días se volverá oficial. La idea de los dirigentes de la AFA es la de mantener el número de treinta equipos, pero dividiéndolos en dos zonas de quince. Allí se enfrentarían todos contra todos en partidos de ida y vuelta y con un clásico interzonal. Con esto, equipos como Boca y River van a poder enfrentarse por más que no estén en la misma zona.

El torneo tendía fecha de inicio el 7 de febrero y tendría su finalización el 29 de mayo. Ese día se enfrentarán en una cancha neutral los ganadores de cada grupo, que disputarán una final para decidir al campeón del fútbol argentino. Si se mantiene la igualdad al final de ese partido, habrá 30 minutos de alargue, y en caso de que persista el empate, se decidirá desde los penales.

En cuántos a los descensos y ascensos, la idea es que tres equipos pierdan la categoría y ascienda sólo uno proveniente de la B Nacional. Con esto el número de equipos en Primera División bajaría a 28.

Las dos zonas se conformarán mediante un sorteo que se hará después del actual campeonato. Los emparejamientos clásicos que determinó la AFA serán los mismos que para el torneo de 2015, aunque aún restan por definirse los cambios que habrá con los descensos y ascensos del torneo actual. Por ahora, serían: Aldosivi-Crucero, Rafaela-Belgrano, Colón-Unión, Defensa-Arsenal, Estudiantes-Gimnasia, Huracán-San Lorenzo, Independiente-Racing, Lanús-Banfield, Chicago-Argentinos, Olimpo-Sarmiento, River-Boca, Central-Newell»s, San Martín-Godoy Cruz, Temperley-Quilmes y Tigre-Vélez.