La metodología comenzó con los chicos que estaban incluidos en el «Hambre Cero» en mayo del año pasado, desde entonces también fueron incorporados otros pequeños por demanda de las familias o derivaciones de Centros de Atención Primaria de la Salud (Caps). En el Hogar, que depende de la Subsecretaría de Atención Integral Comunitaria, una vez que los pequeños son evaluados por la nutricionista, el médico pediatra y la psicopedagoga, en caso de que el chico se encuentre con bajo peso son admitidos.

Valeria Da Luz, licenciada en nutrición, comentó que desde que el niño ingresa a la institución tiene un seguimiento especial. De acuerdo con la ficha de los turnos, se evalúan las calorías del menú del día, y según los pacientes se adaptan y se notifica a la cocina del Hogar, con el fin de brindar las calorías necesarias que necesita cada chico antes de que se retire a su casa. También se explica a la madre qué alimentos debe reforzar en la alimentación de su hijo.

De acuerdo con el grado de desnutrición el control médico es semanal o cada quince días. De igual manera la mamá y ese chico una vez por semana deben participar de las actividades y talleres que se realizan en el Hogar.

Circuito CONIN

Una vez que la mamá y el chico ingresan al Hogar primero desayunan, luego el pequeño permanece en la sala de niños, mientras que la madre participa de talleres. En ese lapso además, también se realizan los controles médicos, de la nutricionista y psicopedagógico, estimulación temprana, de acuerdo con los turnos. Pero en un día, el niño y su mamá, recibe la atención integral.

En mayo del año pasado el Hogar de Día, mediante la firma de un convenio entre el Ministerio de Salud Pública, a través de la Subsecretaría a cargo de la magíster Alicia Duarte, y la Fundación CONIN, se comenzó a implementar el sistema que se enfoca en los niños de hasta cinco años, de esta manera se busca la recuperación nutricional y que los chicos salgan adelante, sin volver a caer con problemas de bajo peso.