Se trata de la segunda final que el conjunto nacional le gana a su clásico rival.

La Argentina se hizo fuerte en el primer set, para llevarse el primer punto. Pero Brasil sacó toda su chapa en la disciplina para dar vuelta el marcador. Incluso, en el cuarto set, sacó una ventaja considerable que presagiaba el peor final para el el equipo de Julio Velasco. Pero fue en ese preciso instante que apareció la chapa de campeón: revirtieron el marcador, llevaron el encuentro al último parcial y cerraron el triunfo con un claro 15-8.

El triunfo argentino terminó con un sequía panamericana de dos décadas. La última medalla de oro para nuestro país en este deporte fue en los Juegos de Mar del Plata 1995. Además, es la segunda final la Argentina le ganó a Brasil en la historia, la anterior fue en los Juegos Odesur de 1982.