La Selección panameña jugaba con diez hombres ya que había sufrido una expulsión. Iban 89″, la hazaña estaba cerca, pero en la última jugada del partido Geigger cobró penal por una mano inexistente de Torres. Los dirigidos por Bolillo Gómez decidieron abandonar el campo de juego como protesta, pero cuando volvieron, Guardado cambio la falta por gol y estiró el partido a la prórroga.

Pero otras el árbitro le dio un nuevo penal a los mexicanos, para que dieran vuelta el marcador a través de Guardado y así clasificarse a la final. Geigger terminó huyendo a las corridas de los jugadores perjudicados que lo insultaban y le continuaban protestando.

En el vestuario los dirigidos por el Bolillo Gómez dejaron en claro su malestar y su bronca a través de un mensaje para la Concacaf.: «Ladrones, corruptos».

Fuente: DR.