«El productor tiene que salir a cosechar, porque si el productor no va a tiempo a las colmenas, las abejas empezará a consumir las reservas. Por eso estamos haciendo trámites para que el productor cuente con azúcar y pueda suplementar las colmenas en caso de hacer falta a partir de febrero o marzo», explicó Matschke.

Al respecto, el Coordinador de Producción Apícola explicó que debido a las fuertes lluvias hace que haya pérdida de flor, poca materia prima en el campo, poca producción de néctar, entonces las abejas consumen sus reservas. «El consejo es que sigan cosechando, porque actualmente el kilo de miel se vende a buen precio, hay mucha demanda, muchos comercios demandan y si los productores no cosechan, seguramente vamos a tener bajo rendimiento», consideró Matschke.

El Coordinador agregó que una de las cuestiones a tener en cuenta a la hora de cosechar es la humedad, y extractar en un lugar bien cerrado, porque la miel absorbe rápidamente y puede en el tambor empezar el proceso de fermentación.

Explicó además que la miel está en condiciones de ser cosechada cuando un cuadro tiene un 70 % de las celdas tapadas con ceras, aptas para ser cosechada, la miel no fermenta porque tiene un bajo porcentaje de humedad.

Registrados en la actividad apícola

En la provincia hay 1800 productores registrados, pero hay gente que tiene 5 o 6 colmenas que están empezando con la producción y no están registradas aún.

Por otra parte, el Coordinador Apícola del Ministerio comentó que hay técnicos que están trabajando en las comunidades aborígenes, en la zona donde hay monte nativo y la actividad apícola es amigable con el medio ambiente. De esta manera, los integrantes de las comunidades pueden producir para la venta.